EL ALTRUISMO COMO CONCEPTO BIOLÓGICO


EL ALTRUISMO COMO CONCEPTO BIOLÓGICO

Apuntes a partir de la ponencia presentada por Carlos Eduardo Cruz Gómez.

Elaboración del texto: J.J. Corredor B.

 

El punto de partida de la discusión es la idea de altruismo dada por los biólogos evolutivos: una conducta altruista es aquella que aumenta la aptitud de las demás y disminuye la aptitud del actor. Esta definición se caracteriza por entender el concepto aptitud como la capacidad para reproducirse. El objetivo del artículo es mostrar la manera como el altruismo puede evolucionar, mediante la selección de grupos.

 

Un caso que se puede considerar no altruista es el del trematodo parásito Dicrocoelium dendriticum. El ciclo de vida de éste parásito es posible, en parte debido a los comportamientos de algunos individuos que sacrifican su capacidad reproductiva para ayudar a su grupo. La idea general es la siguiente: La vida adulta del parásito transcurre en el hígado de las vacas y ovejas, los huevos del parásito salen del hospedante dentro de las heces, y son comidos por caracoles terrestres que actúan como hospedantes para un ciclo asexual de la vida del parásito. Dentro del caracol pasan dos generaciones antes de que se forme un nuevo estado en la vida del parásito, la cercaría, que sale del caracol envuelta en una masa mucosa, es ingerida por las hormigas junto con la comida; aproximadamente con la comida entran 50 cercarias. Cuando están dentro de la hormiga, los parásitos perforan la pared estomacal y uno de ellos migra al cerebro de la hormiga, al ganglio subesofágico, donde forma un cisto de pared delgada conocido como gusano cerebral. Este gusano cerebral cambia el comportamiento de la hormiga, de tal manera que pasa mucho tiempo sobre el extremo final de las briznas de la hierba, lugar donde es más probable que sea comido por el ganado, en cuyo cuerpo los parásitos pueden continuar su ciclo de vida.

 

El gusano cerebral, responsable de que la hormiga se crucen en el camino del ganado, disminuye su aptitud, sin embargo éste comportamiento aumenta la aptitud de los demás miembros del grupo, dado que aumenta la capacidad para que estos se reproduzcan.

 

A continuación Sober y Wilson analizan dos modelos que intentan dar respuesta a la pregunta, ¿evoluciona el altruismo? Debe aclararse que la diferencia fundamental de los modelos radica en que el primero se refiere al altruismo a nivel de grupos, mientras que el segundo se refiere al nivel global de la población. En estos términos, como veremos a continuación, la respuesta varía. A nivel de grupos se muestra cierta involución del altruismo, dado que del comportamiento altruista no se sigue el aumento en la aptitud,  mientras que en el segundo caso es una evolución efectiva, dada en términos de aumento de aptitud.

 

Del primer grupo se dan las siguientes conclusiones:

 

·         La presencia de altruistas aumenta la aptitud (número de descendientes) de un grupo.

·         Desde esta perspectiva el comportamiento altruista no evoluciona pues en vez de aumentar su frecuencia la disminuye, y la seguirá disminuyendo en cada generación, mientras que se nota claramente cómo debido al comportamiento altruista, los no altruistas se ven beneficiados, pues aumenta su frecuencia.

·         El grupo de los no altruistas es más apto y por ello podemos decir que ha sido favorecido por la selección natural.

·         El altruismo, desde éste punto de vista, es una idea contraria a la supervivencia de los más aptos.

 

El segundo modelo nos presenta los datos en los grupos y entre los grupos (población total). La aptitud de altruistas y no altruistas es estimada no sólo en los grupos sino además en el total de la población, donde se encuentra que a pesar del menor aumento de la población altruista en cada grupo, respecto de la población total, éstos aumentan su aptitud en mayor proporción que los no altruistas.

 

De este modelo se tienen las siguientes conclusiones:

 

·         El grupo en el que hay más descendencia es aquel en el mayor proporción de altruistas hay.

·         La frecuencia de los altruistas en cada grupo disminuye respecto de su frecuencia original.

·         La frecuencia de los no altruistas aumenta.

·         La paradoja se ve perfectamente al hablar de la proporción de altruistas y no altruistas en la población total. En la población total los altruistas aumentan su aptitud que los no altruistas.

·         Aunque aparentemente la selección actúa como en el primer modelo, aquí la selección actúa en los grupos, por lo que arguye Sober y Wilson, queda demostrada la posibilidad de la existencia de la selección de grupos.

 

Para Sober y Wilson las condiciones necesarias para  que se cumpla la paradoja son:

 

·         Debe existir una población de grupos, es decir más de un grupo.

·         Los grupos deben tener distinta proporción de altruistas.

·         Los grupos donde la frecuencia de altruistas es mayor, deben ser más aptos, es decir deben tener mayores descendientes.

·         Aunque los grupos deben distinguirse y ser independientes el uno del otro, la descendencia debe mezclarse, o competir para formar nuevos grupos, de tal manera que sea efectiva la superioridad altruista que se da como resultado.

 

El paso a seguir por sober y Wilson es mostrar por medio de ejemplos concretos y lo suficientemente estudiados la existencia del altruismo en la naturaleza.

 

El primer ejemplo es el de la evolución de las proporciones entre los sexos. Se muestra cómo el crecimiento de la población depende de la proporción entre sexos. Concretamente, en una población cualquiera, el crecimiento de la población está determinado por la cantidad de hembras que haya en un momento determinado. Sin embargo, aunque la proporción entre sexos favorable a las hembras beneficia al grupo, en la medida en que lo hace más grande, no aumenta la aptitud relativa de los individuos dentro del grupo, puesto que la supremacía de las hembras sobre los machos puede llegar a perjudicar a una población demasiado grande en el número de hembras pero con muy pocos machos. Así, suponiendo que los pocos machos, en menor proporción que el número de hembras, pueden fecundarlas todas, tenemos el grupo más apto, es decir que el grupo con más descendientes será el de los machos y no el de las hembras, puesto que a cada macho le corresponde engendrar los descendientes de más de dos hembras. Lo que queda claro es que las hembras que puedan producir más descendientes varones, pueden considerarse más aptas, pues su descendencia será mayor que aquella que produce una descendencia con mayoría femenina. De otro lado, se puede decir que la producción en exceso de hijas es un acto de altruismo, dado que beneficia al grupo, pero le implica un  coste a la madre: reducir su aptitud.

 

Para Williams, la selección de grupos debería producir una proporción favorable a las hembras, mientras que la selección de individuos tendría a una producción equitativa; no obstante, en el caso de la selección de grupos, un crecimiento muy acelerado de la población no puede considerarse beneficioso para ninguna población puesto que implicaría la sobreexplotación de los recursos, razón por la que la explicación de selección de grupos no se debe considerar como la más adecuada.

 

Tras el rechazo de la selección de grupos por parte de Williams, es Hamilton quien propone un ejemplo que concebía la relación hembra-macho como una relación parásita –hospedantes. La población total se subdivide en grupos aislados entre sí, en medio de los cuales se da la fase reproductiva. Los genes que hacen que la proporción entre sexos sea favorable a las hembras hacen que aumente el grupo, pero los genes que generan una proporción entre sexos equitativa son favorecidos dentro de cada grupo, no obstante estos genes se separarán y buscarán conformar nuevos subgrupos, permitiendo que se dé un proceso de selección de grupos. La estrategia de Hamilton fue promediar la aptitud de los distintos tipos en todos los grupos de la población global, en vez de centrarse en la actitud relativa en y entre los grupos, de tal manera que el tipo con mayor aptitud relativa se consideró como la “estrategia insuperable”, que era resultado de un proceso evolutivo. Aunque por el hecho de estar basada en el promedio la estrategia tendía a desconocer los procesos que la habían hecho posible, se logró comprender que en esta se juntan las características de la selección de individuos que favorece una proporción de sexos equitativa y la selección de grupo que favorece la proporción entre las hembras. Por lo anterior se puede comprender que el ejemplo de la proporción de sexos favorable a las hembras ha sido un ejemplo de altruismo que ha evolucionado mediante selección de grupos.

 

El segundo ejemplo hace referencia a la virulencia. En un primer momento se consideraba que los hospedantes y las enfermedades debían evolucionar a una relación armoniosa que garantizará el continuo desarrollo de la vida de cada uno de las partes. En éste sentido la virulencia se llegó a considerar un error evolutivo, dado que llegaba a matar tanto al hospedante como al causante de la enfermedad. Al intentar comprender la relación entre hospedante y el organismo causante de la enfermedad, se comprendió que si el desarrollo de la enfermedad acortaba el tiempo de vida de la población en un hospedante actual, este coste se compensaba con los beneficios de producir una progenie capaz de entrar en nuevos hospedantes. Dependiendo del medio transmisor de los organismos causantes de la enfermedad, la enfermedad atacaría al hospedante de tal manera que le garantizara los medios para que al liberar gran cantidad de descendientes éstos pudieran alcanzar nuevos hospedantes.

 

Los organismos de la enfermedad que habitan en el interior del hospedante, son una población genéticamente variable en sí misma y en las que puede actuar la selección natural, dado que los genotipos que poseen la mayor aptitud relativa pueden motivar cambios en la población que no necesariamente son adaptativos, sino que pueden permitir que la enfermedad alcance un grado óptimo de virulencia, donde la efectividad de la contaminación de los descendientes a los posibles nuevo huéspedes sea mucho mayor. En este sentido se admitiría que los organismos causantes de la enfermedad estarían evolucionando mediante la selección de grupos.

 

El caso concreto se dio con el virus Myxoma realizado para controlar la población de conejos, con el tiempo disminuyo su virulencia. Para comprobarlo, se adquirieron algunos conejos salvajes, los cuales fueron infectados con algunas cepas criadas en el laboratorio y se  descubrió que los conejos se habían hecho más resistentes, hecho que obedecería a la selección de individuos. Posteriormente se adquirieron cepas del campo y se aplicaron a conejos criados en laboratorio y se descubrió que el virus había mutado y se había hecho menos virulento, situación que no se podía explicar desde la selección de individuos.

 

Para algunos biólogos como Alexander y Borgia, la selección de grupos era el resultado de la interacción (competencia) de grupos con una variación alta, sin aceptar que había selección de grupos cuando no había variación o cuando el grupo llegaba al grado más alto de variación. Su propuesta consistió en analizar el caso de la selección grupal en donde los individuos llegaban a su grado más alto de variación, es decir, hasta alcanzar el mayor altruismo posible, haciendo con esto grupos genéticamente puros, caso en el que cada grupo no se presentarían conflicto alguno de intereses. Éste parece ser el objetivo final de la evolución de grupos.

 

Parece haber dos formas diferentes de emplear el término selección de individuos. La primera referida a la selección dentro de los grupos cuando existen grupos mixtos, y la segunda referida a la selección entre los grupos, cuando hay una segregación total entre los grupos. En relación con esto Alexander habla de dos tipos de altruismo: el primero es el Altruismo Genotípico, que evoluciona mediante la selección de grupos, y el segundo llamado Altruismo Fenotípico, que evoluciona mediante selección de individuos.

 

Al emplear esta clasificación respecto de la Avirulencia del Mixoma, Alexander clasifica este fenómeno como fenotípicamente altruista y genotípicamente egoísta, pues los individuos sólo ayudan a sus clones, buscando con esto aumentar la descendencia.

 

Alexander cuestiona la existencia del altruismo genotípico y acepta abiertamente que el altruismo fenotípico existe y que puede evolucionar. Lo importante de la avirulencia es que al aumentar la longevidad del hospedante, aumenta el número de descendientes y por la tanto aumenta la aptitud del grupo.

 

Se evidencia que tanto la selección de individuos como la selección de grupos participan de manera diferentes en un mismo proceso. En definitiva, todo depende del punto de vista desde el que se mire el mejoramiento de la aptitud media dentro y entre los grupos.

About these ads
Esta entrada fue publicada en Ética Evolutiva. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s